Puertas para salas blancas, ¿qué son y cómo se fabrican?

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Ciertas actividades requieren de espacios especiales donde no se da contaminación de ningún tipo. Es lo que se conoce como sala blanca o clean room. Son habitaciones donde se realiza un fuerte control ambiental haciendo seguimiento de diversos parámetros como la temperatura, la humedad, la circulación del aire, etc.

Estas salas blancas se usan en ámbitos variados. Podemos encontrarlas de manera habitual en la industria alimenticia o en laboratorios biotecnológicos. También en medicina son usados estos espacios que garantizan una correcta esterilización. La finalidad es que se produzca la proliferación de microorganismos en elementos que pueden afectar a la salud.

Para la fabricación de estas habitaciones se requiere de elementos con especiales características que garanticen las condiciones necesarias. Las puertas para salas blancas son muy importantes como punto de acceso a estos espacios en los que se puede producir una situación crítica de contaminación.

Las puertas para salas blancas idóneas están fabricadas con tableros fabricados con lo que se conoce como HPL (High Pressure Laminates). Este material, además de ofrecer una gran durabilidad y necesitar de muy poco mantenimiento, consiguen unas condiciones higiénicas perfectas que evita la proliferación de virus y bacterias. Esto es debido a su poca porosidad que ayuda a que sean totalmente asépticos.

Además de esta característica tan importante, las puertas para salas blancas ofrecen mucha resistencia a la humedad y a la acción de agentes químicos y disolventes orgánicos. De esta manera consiguen cumplir con la función tan importante de mantener libre de agentes externos a este tipo de espacio.

Sin la puerta para la sala blanca adecuada, el resto de las medidas que garantizan las condiciones necesarias (como el filtrado del aire, la regulación de la temperatura, el control de la humedad, etc.) serían inútiles. Por ello es uno de los elementos más críticos que se deben tener en consideración cuando se vaya a instalar este tipo de espacios en una determinada actividad.

El proceso de creación de las puertas para salas blancas

Como ya hemos indicado, las puertas para salas blancas están fabricadas con materiales fenólicos que son los que garantizan la proliferación de microorganismos. Resulta muy interesante conocer como se fabrican estas puertas para llegar a adquirir estas propiedades que son tan útiles.

Los materiales fenólicos con los que se fabrican las puertas para salas blancas se fabrican a partir de fibras de celulosa unidas mediante una resina y sometidas a una gran presión. Este proceso también conocido como laminado fenólico da como resultado un tablero ligero y de poca densidad, pero con una gran resistencia. A este producto se le puede aplicar cualquier acabado para conseguir el resultado estético deseado.

También se puede obtener tableros a medida que resultan perfectos para fabricar puertas para salas blancas. La adaptación a las necesidades de cualquier proyecto hace que este tipo de material sea aún más idóneo para lograr los resultados deseados.

Además de para la fabricación de las puertas para salas blancas, los materiales fenólicos también se pueden emplear para la construcción de muebles o incluso de revestimientos que seguirán manteniendo las características perfectas que se ajustan al funcionamiento de una clean room.

En Careliwood contamos con gran experiencia en el trabajo con materiales fenólicos. Uno de nuestros productos estrella son las puertas técnicas que ayudan a la funcionalidad que necesitan ciertos espacios. Nuestras puertas HPL son perfectas para las salas blancas y garantizan las condiciones higiénicas necesarias para su uso.