Puertas cortafuego: pará qué sirven y cuándo instalarlas

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Las puertas cortafuego, también llamadas puertas RF (es decir, resistentes al fuego) se instalan con el objetivo de evitar la propagación de un incendio desde el área de un edificio a otra, y además, tienen la función de asegurar una rápida evacuación de las personas que están dentro del edificio, ofreciendo a la gente una vía de escape para salir con seguridad. Podemos decir que su función básica son dos: cortar la propagación del fuego y facilitar la evacuación de las personas.

Es obligatorio instalar puertas cortafuegos en las salidas y vías de escape de los edificios. Estas áreas son las entradas y salidas de los edificios, en las entradas de escaleras y cerca de los ascensores, en los pasillos largos y en las salidas de emergencia. También se suelen instalar puertas RF en paredes resistentes al fuego y al calor para ayudar a contener el fuego y a facilitar las labores y acceso de los bomberos, así como proporcionarles seguridad en la medida de lo posible.

La presencia de este tipo de puertas es tan importante como su correcta instalación y mantenimiento. La falta de mantenimiento o una instalación mal hecha impedirán que la puerta cumpla adecuadamente su función suponiendo un riesgo para los ocupantes del edificio y los equipos de emergencia.

Las puertas cortafuego pueden ser de varios materiales como metal, madera, fibra de vidrio o laminado fenólico. Las puertas RF se clasifican en función la cantidad de tiempo que pueden resistir las llamas y el calor (si duran 30 minutos, 60 minutos, 120 minutos, etc) y se someten a pruebas para establecer asimismo su resistencia a elementos tóxicos y humo. Esto lo determinará, además del material de fabricación, sus componentes, entre los que se incluye la puerta, el marco y el sello alrededor del marco.

Características y consideraciones de las puertas cortafuego

  • Las puertas cortafuegos están formadas por varios componentes (puerta, marco y sello), como hemos dicho. La puerta en sí misma generalmente está hecha de un marco sólido, pero a veces se puede cubrir con vidrio o fibra resistente al fuego.
  • Alrededor de los bordes de la puerta estará el sello intumescente, que está diseñado para expandirse cuando las temperaturas alcanzan elevadas temperaturas y así sellar los espacios entre la puerta y el marco.
  • Es obligatorio la instalación de puertas cortafuego en edificios públicos, ya sea de uso comercial o administrativo, en las zonas que antes hemos especificado (escaleras, entradas y salidas, etc). En los edificios privados de viviendas también puede ser obligatorio según las normativas a aplicar por el tamaño del edificio.
  • Para un local comercial se puede instalar puertas cortafuegos donde el riesgo sea más inminente, por ejemplo, la cocina o en un cuarto que albergue muchos dispositivos eléctricos.
  • Deben realizarse evaluaciones exhaustivas de riesgos y es aconsejable obtener ayuda profesional con todas las regulaciones relacionadas con la seguridad contra incendios. Hay más seguridad contra incendios que sólo puertas cortafuego, como rutas de escape, iluminación, sistemas de advertencia y antihumo, sistemas de ventilación, etc.
  • Cuando instalas una determinada puerta, es importante saber qué significan las diferentes especificaciones y normativas, como cuántos minutos de fuego puede soportar una puerta, por ejemplo.
  • Muchas de las muertes durante los incendios no se deben al contacto directo con las llamas, sino a la intoxicación de humo. Por ello, hay que valorar puertas cortafuego con sellos de humo.
  • Las puertas cortafuego deben someterse a un mantenimiento anual según la normativa actual. Para ello se debe comprobar la holgura, confirmar que no haya obstáculos en el recorrido de las hojas, regular el muelle retenedor o el dispositivo de cierre de las puertas, comprobar el dispositivo de retención electromagnética en el caso de puertas que están abiertas y se cierran sólo en caso de incendio, etc.
  • Las puertas cortafuegos deben estar cerradas. De nada servirá una puerta cortafuegos abierta en caso de incendio porque no aislará el fuego ni evitará que el mismo se propague a otras zonas. Puede que hayas visto en centros comerciales o edificios públicos puertas cortafuegos abiertas y eso te lleve a confusión. Estas puertas están abiertas porque tienen un sistema electromagnético conectado a una central de incendios. En caso de que se activen las alarmas de incendio, las puertas se sueltan de los retenedores y se cierran automáticamente.
  • Nunca tengas una puerta cortafuegos cerrada con llave. En las comunidades de vecinos, por ejemplo, puede ser común que se cierren estas puertas con llave por temor a que entre alguien ajeno a robar, pero si estas puertas están bajo llave, de nada servirán si hay un incendio. En estos casos podemos usar sistemas como un muelle para que no se quede abierta (nunca cuñas).
  • Las puertas cortafuegos deben poder abrirse fácilmente sin tener mucha fuerza. Las debe poder abrir cualquier persona como ancianos o niños.

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